¿Cómo afectan los fertilizantes ecológicos a la calidad y sabor de los alimentos?

Si has llegado hasta aquí, probablemente estás investigando acerca de los
fertilizantes ecológicos
y su impacto en la calidad y sabor de los alimentos. Estás en el sitio adecuado, ya que en este artículo hablaremos sobre este tema y te contaremos algunos datos interesantes.

¿Por qué debes conocer el impacto de los fertilizantes ecológicos?

Algo importante para muchos de nuestros lectores es la calidad de los alimentos con los que trabajan. Esto se debe a que se dedican profesionalmente a la alimentación, ya sea en la producción, la distribución o la preparación de alimentos.

Desde el punto de vista profesional, trabajar con unos productos de mayor o menor calidad está directamente relacionado con precios (y beneficios) o incluso fidelización de clientes.

Sin embargo, la calidad de esas frutas, verduras, legumbres… etc. también puede ser importante a nivel personal para vivir un estilo de vida saludable, y prevenir posibles enfermedades. Quizás ese sea uno de los motivos que te trajo hasta este artículo. Pero ¿Son los abonos ecológicos la clave?

Para empezar ¿Qué hace que un abono o fertilizante sea “ecológico”?

Veamos qué es un fertilizante ecológico, pero antes, cabe comentar que cualquier abono o fertilizante consiste en una serie de nutrientes que se le aportan a las plantas para que puedan crecer mejor. Sin embargo, no todos son iguales.

Ahí es donde entran en el mercado alternativas como los fertilizantes ecológicos. Su principal diferencia radica en su composición, ya que aportan los mismos nutrientes pero sin elementos químicos que puedan ser dañinos para el ecosistema.

¿Cómo afecta en los alimentos que sean cultivados con fertilizantes químicos o con abonos ecológicos?

Generalmente, en muchos lugares se suele asociar a la agricultura con destrucción del medio ambiente. Esto en parte puede ser debido a la deforestación de ciertas áreas para dedicarlas al cultivo… pero en mayor medida se trata de los fertilizantes químicos.

De hecho, según varios estudios, el uso de fertilizantes químicos se han asociado a “fuentes no puntuales” de contaminación de aguas superficiales y subterráneas. A diferencia de las fuentes puntuales, que pueden ser un vertido en una zona determinada , las fuentes de contaminación no puntuales son mucho más complicadas de tratar.

En el caso de los fertilizantes químicos, esto no solamente se queda aquí, ya que además su efecto en el suelo es acumulativo, no siendo detectados sus daños hasta pasado bastante tiempo. Esto permite que el problema se extienda por la irrigación o la acción de las lluvias, que provocan que los agentes contaminantes que se han acumulado en la superficie del suelo escurran hacia las aguas superficiales (ríos, arroyos, lagos…) o que se lixivien hacia aguas subterráneas y pozos.

En cambio, con los fertilizantes ecológicos, al estar compuestos de productos naturales, esto no pasa. De esta manera, se siguen aportando nutrientes al suelo, pero sin poner en peligro a animales o personas. También suponen otras ventajas sobre los fertilizantes químicos, tal y como veremos a continuación.

Impacto en la salud y la calidad de los alimentos

Existen varios problemas para la salud de las personas que pueden derivarse del consumo de productos cultivados con fertilizantes químicos, más allá de la contaminación de agua para beber. En este apartado me gustaría mencionarte dos de ellos, para que tomes conciencia de este asunto:

  • Metahemoglobinemia, se trata de una alteración en una proteína de la sangre que retiene el oxígeno y hace que no lo transfiera a las células, dando lugar a numerosos problemas de salud derivados de esto. La causa de esta enfermedad son los nitratos presentes en muchos fertilizantes químicos. Uno de los efectos más conocidos de la metahemoglobinemia es la cianosis, muy peligrosa en bebés.
  • Déficit de micronutrientes como el zinc, que es vital para el crecimiento, el desarrollo del cerebro, el buen funcionamiento del sistema inmunológico, la digestión y muchas otras actividades esenciales del organismo.
    Los fertilizantes químicos se basan en el modelo “NPK” (Nitrógeno, Fósforo y Potasio, por sus símbolos químicos) pero que ignora el resto de nutrientes. Esto hace que dichos micronutrientes ya no estén en tanta proporción en los alimentos, y por tanto muchas personas hayan tenido que incluso empezar a tomar suplementos alimenticios.

El problema de la filosofía de cultivo basada en fertilizantes químicos es que su objetivo es sacar “x kilos” de producción por hectárea de terreno, pero sin mirar la calidad nutricional. ¿El resultado? Un tomate gordo que por dentro es todo agua y no sabe a nada.

Ahora bien ¿Qué crees que valorarán más tus clientes? ¿Ese tomate aguado, o un tomate rico y jugoso, que les haga pensar en tus platos deseando volver, y se lo cuenten a todos sus contactos? Pues, para tener esto, empieza a adquirir productos cultivados con fertilizante ecológicos, verás la diferencia.


En este artículo te hemos dado las claves para entender cómo los fertilizantes orgánicos afectan a los alimentos que utilizas en tu negocio y al medio ambiente. Si te ha resultado interesante, quieres aportar algo, o tienes alguna duda, puedes dejarnos un comentario ¡Los leemos todos!

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